Gratitud: ¿conformismo, ingenuidad o bienestar?

 

La gratitud es una práctica presente en numerosas creencias, filosofías y religiones alrededor del mundo; hoy en día es frecuente escuchar referencias sobre la importancia del agradecimiento como ruta hacia la plenitud y el disfrute de la vida. Podemos encontrar el concepto en contenidos académicos, conferencias y lecturas de crecimiento personal en casi todos los idiomas. Aún así, recientemente he mantenido conversaciones con personas que manifiestan ciertas dudas y cuestionamientos sobre la utilidad real de agradecer, preguntándose si estar satisfechos con el estado actual de las cosas, con su pasado o presente, significa que no tienen aspiraciones mayores, o si la gratitud los convierte en personas poco objetivas, con un punto ciego sobre los aspectos negativos del entorno. Estas reflexiones me han parecido legítimas, dignas de revisión, y para ello he enfocado el asunto en la búsqueda de compartir una perspectiva balanceada del tema.

Gratitud, Conformismo e Ingenuidad.

La gratitud ha sido abordada en el campo científico desde principios de este siglo, y podemos encontrar numerosas investigaciones que la definen como una respuesta emocional positiva presente cuando se recibe algún regalo o beneficio (1); otras aproximaciones consideran la gratitud como una disposición o rasgo individual de carácter que se manifiesta ante determinadas situaciones (2). Sansone&Sansone (2010) en un artículo referente a los beneficios de la misma, definen la gratitud como una respuesta de aprecio por aquello que es valioso y significativo para una persona, y que representa un estado de ánimo particular de apreciación. La vinculación entre este estado de gratitud y el bienestar personal ha sido comprobada en muchos ámbitos, en los cuales el hallazgo más relevante es que identificar aspectos del entorno presente o de historia personal considerados valiosos y por los cuales se puede experimentar apreciación y agradecimiento, es una capacidad fuertemente relacionada con la sensación de bienestar y satisfacción.

Es precisamente esta conexión la que resulta compleja de digerir para algunas personas: en algunos contextos, la gratitud es asociada con el conformismo, que en términos generales alude a una actitud negativa de aceptación de los acontecimientos, independientemente de sus cualidades positivas o negativas, ya que las personas con actitudes conformistas suelen ajustarse con resignación a la adversidad o la injusticia, sin ánimo de lucha por generar cambios o progresos en su entorno. Para otros individuos, agradecer es una acción propia de la ingenuidad, entendida como ausencia o falta de malicia y de experiencia en la comprensión de la realidad. En una época de aceleración y competitividad, estos rasgos pueden ser señales de debilidad y desventaja en el análisis del entorno. Las preguntas en estos casos son: ¿el habito de agradecer me convierte en una persona conformista o ingenua? ¿si logro identificar aspectos de mi vida que me hacen sentir agradecido, esto implica que me estoy limitando o dejando de ver oportunidades de mejora?

La gratitud como herramienta para el balance y bienestar personal.

Tanto la ingenuidad como el conformismo comparten el atributo de una precaria capacidad de analizar la realidad y situarse en un nivel de conciencia amplio respecto al pasado, presente o futuro. Es por ello que, si se vincula la noción de gratitud a estas actitudes, una equivalencia lógica es que agradecer implica percibir la vida de forma incompleta y desbalanceada. Sin embargo, las investigaciones muestran algo diferente al respecto. Por ejemplo, encontramos un estudio realizado por Gruszecka (2015), publicado en el Boletín de Psicología Polaca, en el cual comenta interesantes resultados en sus grupos: aquellos individuos a quienes se les pidió identificar y registrar eventos en su vida en los cuales han experimentado gratitud, luego tuvieron puntuaciones más altas en un cuestionario acerca de su nivel de satisfacción con la vida, a diferencia de aquellos que no ejecutaron este ejercicio de apreciación.

Los especialistas Alex M. Wood, Froh y Geraghty (2010) resaltan la conexión directa de la gratitud con el bienestar, sobre la base de resultados similares en su investigación publicada en el Clinical Psychology Review del Reino Unido, en la cual hallaron relaciones significativas entre la gratitud, la personalidad y relaciones en individuos con un buen grado de salud mental y emocional. Una constante en estos casos, es que las personas que practican el agradecimiento son capaces de incorporar mayor cantidad de información del entorno y evaluar los eventos de su historia como positivos o negativos con mayor facilidad, por ello el resultado de su apreciación es más complejo y más completo, no más superficial, como podría suponerse. Pareciera que la gratitud como hábito ayuda a ser más conscientes de los aspectos multivariables de la vida, a ser más balanceados en nuestros juicios, lo cual se traduce en muchas ocasiones en un estado de ánimo positivo y un uso eficiente de nuestros recursos personales.

Ejercita el hábito de la gratitud.

En su libro Viviendo en modo agradecido, publicado en 2016, Jeanette Salvatierra presenta a sus lectores un método de 5 pasos para transformar el ejercicio de valoración y aprecio en un hábito: 1) Prepara un ambiente cómodo en el cual puedas dedicar un tiempo a la reflexión; 2) Focaliza tu atención en el tema, tomando conciencia de tu respiración y de tu cuerpo, hasta sentirte completamente dispuesto; 3) Añade elementos especiales de tu agrado, como aromas o sonidos que faciliten tu concentración; 4) Selecciona y escribe elementos de tu vida por los cuales estas agradecido; 5) Anota fecha y hora del ejercicio, para construir un registro al cual puedas volver cuando desees.

Muchas veces pensamos que somos agradecidos porque en nuestro vocabulario manejamos frecuentemente frases como "menos mal que me llegó este dinero", "gracias a Dios que pude hacer esto", "gracias a todos por su apoyo" y más. .. sin embargo cuando nos expresamos de esta forma automática y superficialmente, sin invertir tiempo en el análisis de estos eventos y el significado que tiene para nosotros lo que recibimos (apoyo familiar, ingresos financieros, logros alcanzados), difícilmente disfrutaremos de los beneficios de bienestar y plenitud que tales expresiones deberían proporcionarnos.

Considerando esto, puede que al principio hallemos un poco de dificultad en separar un espacio de la agenda acelerada que llevamos, en la cual muchas veces parece que no cabe nada más. La clave en este caso es recordar el poder de los hábitos, la relación costo - beneficios de la gratitud como parte del estilo de vida es favorable, ya que potencia el nivel de conciencia, aumenta nuestro nivel de satisfacción y bienestar, y nos prepara para enfrentar las batallas diarias.

 

Fuentes:

(1) LAMBERT NM, GRAHAM SM, FINCHAM FD. 2009. A prototype analysis of gratitude: varieties of gratitude experiences. Pers Soc Psychol Bull;35:1193–1207. [PubMed].
(2) ROBERTS RC. 2004. The blessings of gratitude: a conceptual analysis. In: Emmons RA, McCullough ME, editors. The Psychology of Gratitude. New York: Oxford University Press. pp. 58–78.
SANSONE RANDY; SANSONE LORI. 2010. Gratitude and Well Being. Psychiatry (Edgmont). Nov; 7(11): 18–22.
WOOD A; FROH J; GERAGHTY A. 2010. Gratitude and well-being: A review and theoretical integration. Clinical Psychology Review. Mar 2010.
GRUSZECKA E. 2015. Appreciating Gratitude: Is Gratitude an Amplifier of Well-Being?. Polish Psychological Bulletin. 2015, vol 46(2), 186-196.

Sugeil Landaeta

Psicóloga especialista en desarrollo organizacional, cultura, consultoría de capital humano y HR Business Partnership para organizaciones multinacionales. Asesora personal en materia vocacional, gerencial, de pareja y familia.

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